Arte y discapacidad

La pintura, dentro de los centros, se ha considerado por regla general como parte de la  terapia ocupacional de los talleres, siendo una más de las actividades  que se imparten  para potenciar movilidades,   entretenimiento, o como tratamiento psicológico entre otros.

Lo variado de las discapacidades, y personalidad de cada caso, requiere no solo la participación, de médicos, psicólogos, terapeutas, maestros de taller, y un sin fin de profesionales; se necesita también,  por parte del discapacitado, un desarrollo de sus potenciales residuales, pudiendo de  esa manera ser capaz de una integración social.

En la preparación artística del discapacitado tenemos que tener en cuenta en primer lugar, las limitaciones propias de cada persona, su personalidad, sus actitudes, y las capacidades reales de cada uno de ellos, adecuando la enseñanza, a cada persona en particular, estimulando la imaginación y la creatividad.

Como profesora, intento desarrollar, en cada uno de los alumnos  la idea de que el arte,   en mi caso la pintura, es una expresión muy intima y profunda  de las ideas y de los sentimientos que los seres humanos llevamos dentro, pero para alcanzar esta meta se requiere responsabilidad y  perseverancia en el aprendizaje, obedecer unas reglas y someterse a una disciplina de trabajo continuado, la dificultad  no esta solo en las limitaciones funcionales,  pues no solo hay que pintar, hay que ver,  mucha pintura,  hay que materializar las ideas, trabajar sobre ellas, hasta formar un  criterio  que ayude  a encontrar una forma propia de expresión.

Cuando me incorporé al centro como profesora, aprendí varias cosas, la primera, y creo que esencial para poder enseñar es que el comentario tan habitual para muchos artistas plásticos de «TIENE MANO»o «QUE MANO TIENE» son frases hechas que   no tiene ningún sentido, mis pintores, utilizan la boca o las manos con muchísimas limitaciones en casi todos los casos empuñando mas que cogiendo los pinceles o las espátulas, pero mirándolos por primera vez  me di cuenta de algo muy importante, el «ARTE ESTA EN EL CORAZÓN Y EN LA MENTE» en segundo lugar aprendí que teniendo esto muy claro mi deber era conseguir  que adquirieran una técnica con la que poder expresar sus emociones, y conseguir que perdieran el pudor que limita su creatividad.

Para conseguirlo, realizamos distintas, experiencias, una de ellas es la música como medio para abrir  los sentimientos y la imaginación y que estos  fluyan con naturalidad,  la realización de pintura intuitiva, aprendizaje de dibujo y técnica pictórica potenciando  la sensibilidad  artística que les llevara ha realizar buenas obras, el aprendizaje de la auto corrección muy  difícil para un alumno.

Pero sobre todo, no considero mi labor como una terapia, para eso esta el personal especializado en estos temas, mi relación  con los pintores es la de profesor – alumno y mis exigencias son las que un profesor plantea a sus alumnos en cualquier escuela de arte.

Toda aquella persona que pinta y se considera de alguna manera artista, necesita poder ser capaz de expresar lo que siente y que aquellos  que contemplen su obra  se identifiquen con ella, que haya  una corriente de sensaciones ente la pintura y el espectador; pero esto no es suficiente, la aceptación de la obra mediante la compra, es la garantía a ese reconocimiento, que tanto necesita el pintor.

Creo que el pintor discapacitado debe ofrecer su obra al público como artista y no como  discapacitado“  ya que la manifestación de la pintura es  múltiple y variada y cada uno de ellos puede encontrar su forma de expresión con independencia de sus potenciales residuales.

Por esta razón, planteo mis clases como una enseñanza que después puede llegar a convertirse en un trabajo y no como una terapia ocupacional. Busco, que mis pintores se sometan a una disciplina  de trabajo, no agobiante pero si continuada, procurando que se estimulen sus sentidos y sean capaces de percibir lo que puede haber detrás de unas cuantas pinceladas, que si se dan de forma mecánica no tienen ningún valor, en fin que sepan que tienen que alcanzar unas metas, que les llevaran a otras metas y  a nuevos retos

La exhibición de las obras en las exposiciones  es primordial aunque no suficiente para que sean conocidos, pero eso no quiere decir que sean reconocidos, ese reconocimiento viene siendo el talón de Aquiles, de los pintores con discapacidad, por supuesto que ese reconocimiento se consigue mediante el trabajo,  pero en estos casos operan otros muchos factores.

Es muy difícil la promoción de un pintor, mucho mas si esta discapacitado, aunque existen gloriosas asociaciones que becan y promocionan a sus pintores  Ej. La asociación boca-pie  que acoge a los pintores  que trabajan con la boca o con el pie.

Pero por regla general  el pintor discapacitado esta desprotegido en este sentido, y al utilizar la pintura solo  como terapia  quedan cerrados otros caminos, resultando  paternalista el tratamiento que tiene el artista cuando sale de los talleres a presentar su obra ya que el merito no esta  solo  en pintar con el pie o con la boca o con dificultades en las manos, también esta  en la obra realizada y en la complejidad del trabajo  en el estudio y el análisis de lo representado.

Quizás nuestra obligación sea la de canalizar estas obras, pues todavía  no estamos  en plano de igualdad con los no discapacitados y de alguna manera tenemos que rompe estas barreras para  que sean rentables al pintor. A través de asociaciones,  corporaciones Concursos ect, que proporcione al artista discapacitado, la movilidad de sus obras para que sean conocidas y de esta manera puedan ser expuestas en cualquier parte, «en galerías de arte», «mercados del arte», sin el titulo «discapacitado» ya que esto puede condicionar la valoración de la obra, que en si misma puede ser muy buena, o muy mala, como la de cualquier pintor con capacidades que se enfrenta al escrutinio del critico y del publico.

El hecho de vender un cuadro, la aceptación de la obra y la valoración monetaria  que este hecho conlleva, supone una subida de  la autoestima, un nuevo sentimiento hacia si mismo. El sentirse útil al realizar un trabajo y ser valorado en un plano de igualdad con el resto de los pintores genera nuevas ganas de trabajar, superación y autoestima.

Para terminar leeré unas palabras  que dijo alguien muy importante:

Solamente quien esta impedido  puede apreciar lo que es vivir  independientemente de la asistencia social y de la ayuda social.
Para la mayoría de nosotros: sencillamente la vida es la libertad personal

ARNULF ERICH STEGMANN (fundador  de la asociación boca-pie)